Inversiones a largo plazo

Cuando pensamos en invertir a largo plazo lo que estamos buscando es darle una rentabilidad a nuestros ahorros de cara al futuro. El día a día es muy importante pero asegurarnos de poder disfrutar de una buena calidad de vida en el futuro es un planteamiento muy lógico.

A día de hoy hay muchas posibilidades para conseguir un rendimiento del capital disponible y obtener con ello unos beneficios extra para el bolsillo. Las inversiones a corto plazo permiten al inversor disfrutar de unas ganancias más inmediatas pero no es recomendable centrarse sólo en ese tipo de operaciones. En una cartera de inversión siempre debe haber un hueco para las inversiones a largo plazo. De hecho, es totalmente recomendable.

Estas operaciones ofrecen porcentajes de beneficio menores y los resultados se obtienen en un lapso de tiempo más largo, pero no importa porque precisamente con estas inversiones lo que se buscan son ganancias para el futuro, no queremos el dinero aquí y ahora.

Sí bien cada inversor aspira a tener beneficios antes o después, dependiendo de su perfil, lo cierto es que todos buscan rentabilidad, ya sea a corto o a largo plazo. Por lo general, aunque veamos inversores más centrados en invertir en los mercados financieros al día, seguramente muchos de ellos incluyan en su cartera varias inversiones esperando resultados a largo plazo.

Las inversiones largas suelen ser más estables y la rentabilidad se mantiene más o menos en valores fijos, ya que lo que realmente se mide es la evolución de los mercados. Cómo es lógico, en las operaciones a corto plazo las tendencias alcistas y bajistas afectan mucho más en el resultado de las operaciones mientras que en el largo plazo lo que realmente se aprecia con las ganancias finales es la evolución que han tenido los mercados durante el tiempo que duraron las inversiones.

Inversion a largo plazo

Las inversiones a largo plazo proporcionan por lo general una rentabilidad positiva de nuestros ahorros. No obstante, al igual que las operaciones a corto plazo con una inversión larga tampoco tenemos garantías. No podemos confiarnos en tener valores en la cartera con pensamiento de que todos van a mantenerse con tendencias alcistas y que nos darán buenos resultados de cara al futuro.

Normalmente los inversores plantean una cartera de inversión con acciones para el largo plazo, y lo hacen con la idea de proporcionarle un valor mayor a sus ahorros. Como decíamos antes este razonamiento es muy lógico, pero por desgracia no es siempre lo mejor. Muchos analistas comparten su teoría de que invertir a largo plazo no siempre es la estrategia más adecuada. Estas inversiones a veces no son tan rentables cómo nos gustaría.

De ahí que lo más recomendable sea siempre disfrutar de una cartera de inversión variada, incluyendo todo tipo de productos y mezclando tanto operaciones largas como cortas. Una de las claves para crear una buena cartera de inversión es diversificar.

A la hora de elegir valores para invertir a largo plazo conviene hacer un análisis de cómo ha sido su comportamiento en el mercado durante algunos años atrás, sobre todo para poder apreciar mucho mejor su evolución y hacernos una idea de cómo se comportará en el futuro.

Sí tenemos unos valores que llevan años disfrutando de una tendencia alcista lo suyo es esperar que continúen comportándose de la misma manera durante algún tiempo más. Para el largo plazo conviene escoger valores que históricamente se hayan mantenido estables, más que nada para poder invertir el capital con cierta seguridad. Aunque repito, los mercados son muy volátiles, así que nunca podemos dar nada por hecho.

Las inversiones en materias primas más recurrentes son las del oro, ya que como valor seguro proporciona una rentabilidad fija de cara al futuro. Hay otros productos de renta fija cómo bonos y obligaciones del Estado que brindan cierta seguridad en las carteras de inversión.

Por último, me gustaría añadir a modo de recomendación que igual que se gana también existe la posibilidad de perder, por ello siempre debemos contar con dinero para poder recuperarnos en caso de incurrir en pérdidas. Para invertir es conveniente utilizar una parte del capital que no vayamos a necesitar para el día a día, es decir, tener un capital destinado exclusivamente para inversiones.

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