Tiempos difíciles para la bolsa de la zona euro

Son tiempos difíciles para la bolsa de la zona euro, y es que las constantes caídas de los últimos años han provocado que muchos ahorradores acaben perdiendo su interés por invertir y que los inversores también se empiecen a cansar de esta situación.

Si bien el 2018 se presentaba como un año de subidas en las bolsas de la eurozona la realidad es que desde primeros de año hasta el día de hoy la tónica general del mercado no ha sido cómo se esperaba, haciendo que este año fuese más complicado de lo que se imaginaba.

Las bolsas europeas no rentan tanto cómo las americanas

Los analistas esperaban subidas en las bolsas, con un incremento de ganancias, y también un crecimiento a nivel mundial. Pero lamentablemente no ha sido así, y los riesgos para el mercado han seguido acumulándose durante este tiempo.

Si hablamos de inversores a nivel mundial incluso los inversores de EEUU han perdido la paciencia con las bolsas europeas y algunos han terminado por dejarlas a un lado. Y es que, si hay algo claro y un patrón que se repite una y otra vez en las bolsas europeas es la incapacidad para seguir a la bolsa norteamericana.

Mientras que los índices bursátiles de los Estados Unidos cómo el S&P disfrutan de una increíble revalorización, en el caso de Europa la subida de sus índices, como el EuroStoxx, son demasiado moderadas, y esto ha terminado por hacer que los inversores de renta variable acaben hartos.

Por otro lado, debemos tener en cuenta la incertidumbre política que se está viviendo en Europa, motivo por el cual muchos inversores han ido perdiendo su paciencia durante este tiempo y, por ende, sus ganas de invertir en las bolsas.

Un aumento de crashes en la bolsa de la eurozona

Las bolsas europeas se han visto afectadas por múltiples crisis a lo largo de estos años.

Por destacar los más relevantes para los mercados podemos mencionar la crisis hipotecaria entre los años 2008 y 2009, la crisis de la región entre los años 2011 y 2013, el riesgo político de Francia en el pasado 2017, y, en este 2018 destacaremos el riesgo en Italia y sobre todo, la preocupación por la situación geopolítica, además del crecimiento de los mercados.

Y no olvidemos toda la crisis relacionada con el Brexit de Reino Unido, y toda la incertidumbre que provocó la salida del país de la zona euro.

Una economía ralentizada y en riesgo de recesión

Las expectativas para este año eran muy prometedoras, pero eso se quedó en la teoría porque en la práctica hemos podido comprobar a lo largo de estos meses que la expansión de la economía a nivel mundial se está ralentizado, y por primera vez desde hace tiempo las probabilidades de sufrir una recesión son las más altas de los últimos diez años, desde el 2008.

Las amenazas para el mercado

Según los expertos, en su previsión para los mercados el próximo año, 2019, advierten de varias amenazas para el mercado. Así que, aunque en principio los fundamentales del ciclo global están sanos, habrá que vigilar muy de cerca estas amenazas y mantenerse alerta.

En concreto estamos hablando de cuatro amenazas potenciales sobre el mercado, que son: el crecimiento débil en EUU como consecuencia del temor a la ralentización del crecimiento a nivel global, el repunte de la inflación, la normalización monetaria y también la economía en China y su divisa, el yuan.

Un crecimiento más débil en EEUU

En los últimos meses hemos podido apreciar un crecimiento mucho más débil de lo habitual en los Estados Unidos. Uno de los motivos principales, como decíamos, es el temor a una posible ralentización del crecimiento global.

Los indicadores que miden estas probabilidades comienzan a crecer, pero no hay que alarmarse porque aún estamos lejos de un nivel crítico.

Un repunte en la inflación

Desde hace tiempo los bancos centrales han tratado de emprender políticas con el objetivo de subir la inflación, la cual se mantenía en niveles realmente bajos.

En EEUU comenzó a repuntar y los expertos apuntan a que también podría haber ‘sorpresas inflacionistas’ en Europa.

La normalización monetaria

Después de años de estímulos monetarios a los bancos centrales empieza a acabárseles el tiempo para la retirada de los mismos.

Al Banco Central Europeo se le acabó el tiempo y es que es muy probable que bancos centrales ajustes todavía más sus políticas monetarias para el próximo año 2019.

Con esto, según sean las alzas del precio del dinero en los Estados Unidos, la normalización monetaria podría poner en riesgo al mercado.

El yuan y la economía de China

En verano del 2015 el yuan chino sufría una repentina devaluación que asustó a muchos inversores, con el inicio del 2016 la incertidumbre sobre el crecimiento económico provocó unas bolsas inestables.

Aunque en estos momentos el mercado ya está recuperado del susto que muchos se llevaron por aquel entonces el crecimiento de la economía en Asía sigue siendo más lento de lo esperado, sobre todo desde la crisis financiera entre los años 2008 y 2009.

El yuan sigue en los niveles más bajos del ciclo económico y según opinan los expertos éste podría continuar despreciándose. La cuestión que muchos se plantean es cuánto exactamente y de qué manera se despreciará el yuan chino. Y, por supuesto, cómo afectará a la economía.

En China tendrán que decidirse por su crecimiento o por la estabilidad externa, y en principio deberían elegir esto último, pues les conviene más no estimular agresivamente su economía.

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